Chill Out

El estilo Chill Out nació sobre 1970, especialmente influenciado por las culturas africanas y asiáticas. Su objetivo es reflejar el estado de ánimo a través de la decoración, buscando climas tranquilos, apelando a músicas suaves y relajantes y persiguiendo el máximo confort. En resumen, el propósito es conseguir que los ambientes nos traigan toda la calma y la paz que necesitamos.

Para ello, se apela a distintos muebles, complementos, texturas y materiales. De esta forma, los puffs, la luz suave y los aromas en toda la casa son una constante en el Chill Out pero tienen su centro en el salón, el ambiente por excelencia del hogar donde pasamos la mayor parte del día.

Las paredes, por ejemplo, se pintan en colores terrestres como anaranjados o marrones claros, debido a su carácter intimista. Las alfombras de rizo con diseños étnicos y los tapices, además, son otro elemento básico de un salón Chill Out, por la calidez que logran transmitir.

Para la iluminación tenue suelen emplearse en gran medidas las velas, en lo posible aromáticas, o los faroles con luz de color para crear climas especiales. Las mesas bajas son las elegidas, generalmente de madera y de reducidas dimensiones. En el salón suelen combinarse con el confort que aportan los puffs, siempre todo matizado con música acorde y aromas ensoñadores. En la imagen podemos apreciar una propuesta de la firma Guasabi. Se trata de un juego de puffs macizos tipo butacas rígidas, en estilo Chill Out y colores blanco y rojo.