Pocos artefactos son tan útiles a la hora de decorar un ambiente como un biombo. A pesar de que el concepto es siempre el mismo (dos o tres hojas móviles), nada está escrito en cuestión diseño y estilo de este versátil compañero de decoración.

Sus perfiles y formas pueden ser de las más variadas, calados, plenos, de tela, metal, madera, papel, de mil colores posibles…

Sin embargo, a pesar de su gran ductilidad, hay algunas cosas que precisas conocer antes de adquirir un biombo:

  • No te dejes guiar por las apariencias, pide que lo desplieguen en la tienda y calcula muy bien el espacio disponible en tu casa. A veces el tamaño pequeño de cada hoja engaña la vista y te hace creer que desplegado será de menor tamaño que el que tendrá realmente.
  • Si los usas para separar dos ambientes, un comedor de un living por ejemplo, lo más recomendable es que sea calado o transparente para no achicar demasiado el espacio. En cambio si separa un estar de una habitación, pues la intimidad requerirá mayor volumen y opacidad.
  • No temas jugar con contraluces, o con texturas poco convencionales. Los hay de juncos y de cartón, de maderas nobles o telas rústicas.
  • Ten en cuenta siempre su estabilidad y altura, y la proporción de ambas. Si es muy alto pero delgado será más inestable.

Dependerá del ambiente para el cual desees adquirir un biombo las características que éste habrá de tener, pero no olvides estos tres consejos para que tu biombo cumpla la función que pretendes y dure mucho tiempo más.