Imagina tus sillas de comedor tapizadas con motivos de leopardo. Cojines estilo cebra o cortinas con las rayas de un tigre de Bengala. ¿Te animas?
Por supuesto que estamos hablando de textiles que “imitan” la magnífica piel de estos y otros magníficos animales salvajes. Es el estilo “animal print“, sólo apto para osados.
La decoración con motivos “animal print” se adapta bastante bien en cualquier ambiente, aún en los más clásicos, sin embargo la regla de oro es “no excederse”, a menos que quieras que tu sala parezca la choza de un jefe de tribu africana (lo cual puede ser también un estilo).
Aquí van algunos de los principales consejos para lograr que el “animal print” logre presencia y personalidad en tu decoración:
Aplica diseños animal print a objetos puntuales de gran protagonismo: cojines, alfombra, objetos, sofá, pero no a todos a la vez.
Procura que los tonos del textil escogido combinen con el resto de la decoración. Por ejemplo si el estilo de tu ambientación es blanco y negro, el más adecuado será el estampado de “cebra“.
Bajo ningún punto de vista intentes conseguir pieles originales, no sólo es ilegal la caza y venta de estos animales, sino que lograrás el efecto contrario al deseado: tu “estilo” será digno de rechazo.
Lo más recomendable es que no mezcles estampados de varios en un mismo ambiente, pues el resultado visual es confuso.
Una mesa es una mesa, a menos que seas una artista y quieras aportar un punto de vista creativo al respecto. ¿Y quién puede negar el protagonismo del acero inoxidable a lo largo del último siglo?.
Pues conjugando estas particularidades (artista + acero) puedes obtener resultados como el que ves en la fotografía. Se llama Monolith y es resultado de la creatividad de Gioia Meller Marcovic, una diseñadora que se ha atrevido a aportar una vuelta de tuerca al monótono mundo de las superficies de apoyo.
Como puedes ver claramente en la fotografía se trata de un juego de comedor compuesto por una estructura principal (la mesa) a la que se adosan diez sillas plegables, todo construído en acero inoxidable pulido a espejo. El resultado es algo futurista y no admite su presencia en cualquier ambiente. Hay que ser extremadamente cuidadoso con estas propuestas tan personales.
Casi una obra de arte, un desafío sólo apto para ambientes de vanguardia y ultramodernos.
Ya superada la Navidad, vamos a conocer algunas propuestas decorativas más para este período de fiestas, por supuesto enfocándonos en las celebraciones de año nuevo. En este caso, las alternativas pertenecen a la firma Okko.
Las apuestas son fucsia, blanco y dorado desde los tonos, y estilo barroco la principal elección decorativa para esta temporada de fiestas de fin de año, de acuerdo a lo que ofrece esta cadena argentina de decoración Premium.
Asimismo, hay una importante concentración en los detalles de diseño: los artículos decorativos están elaborados en vidrio antiguo y con estilo barroco. Con el objetivo de sorprender y con mucha fantasía, la propuesta es la variedad en la decoración para estas fiestas.
En la imagen podemos ver la decoración de una mesa temática. Algunos elementos que incorpora la colección son bochas de vidrio redondas pintadas en dorado y blanco, portavelas de vidrio espejado color dorado o cuencos y floreros de gran calidez, entre otros accesorios.
Un conocido diseñador de moda solía recomendar a las clientas que pedían asesoramiento sobre las prendas a usar para un evento importante: “si no quieres equivocarte… blanco o negro”. Y esta premisa se mantiene inamovible, también en los vanguardistas tiempos que corren.
El minimalismo como tendencia ha hecho de estos colores su bandera más destacada. Espacios casi despojados de mobiliario pintados de blanco, o muebles en negro y par de velas para crear un ambiente “zen” han obtenido protagonismo en los últimos tiempos.
Si eres un amante de los estilos simples, las líneas puras, los espacios libres de obstáculos visuales, pues entonces esta recomendación es para tí.
Los colores blanco y negro, en equilibrio, pueden dotar a una sala, comedor o dormitorio, de una personalidad y estilo casi únicos.
Paredes blancas, mobiliario negro, sillas combinadas, algo de acero por aquí, pisos lisos, paredes deshabitadas, y ¡voilá! el minimalismo más extremo habrá llegado a tu vida.
Recuerda esta palabra: “equilibrio“, la preponderancia de un color sobre el otro, puede cambiar drásticamente el clima que te propongas conseguir.
Mi debilidad por los baldaquinos ha chocado siempre con el tamaño de mi apartamento: techos bajos y reducidas dimensiones atentan contra la posibilidad de instalar un suntuoso baldaquino sobre mi cama.
Sin embargo, si tú cuentas con el espacio (y el presupuesto) podrás aprovechar esta original idea de Shawn Lovell, marca reconocida en el mundo de la forja artística.
Se trata de un singular baldaquino que renuncia a las líneas simétricas y despojadas para propornernos cuatro árboles que entrecruzan sus flexibles ramas sobre nuestro lecho.
Se erigen en cada una de las esquinas de la cama y al centro forman un nido que sirve de cúspide a la estructura. Todo realizado en el más artístico y refinado trabajo de forja.
Tampoco este diseño entrará en mi apartamento, pero me conformo con disfrutar de estas opciones e ilusionarme con que algún día un baldaquino protegerá mis sueños.