De origen italiano, se trata de un estilo decorativo excelso y elegante, que suele dominar muchas villas y residencias. Los colores vivos, en una paleta que privilegia la intensidad y los tonos cálidos, son una de sus características, buscando siempre emplear el color en beneficio de los ambientes. Asimismo, a la luminosidad de colores como el oro se agregan tonalidades marrones, que simbolizan la importancia de la tierra, en búsqueda de la armonía.
Las combinaciones de negro, rojo y algunas tipologías de verde también son empleadas. En la decoración del hogar, privilegia fuertemente el uso de rocas y piedras naturales, además de elementos con clara relación con la tierra, como ladrillos y arcilla, muchas veces mezclados con madera. En cocinas y baños, por ejemplo, la piedra es constantemente empleada.
Asimismo, la piedra (quizás el elemento básico del estilo toscano) es utilizada también en otros sectores del hogar y en la fachada de la casa. Chimeneas, recepciones, vestíbulos…en cualquier ambiente la piedra es bienvenida. Es así que si añadimos este material en cualquier estancia de la casa, podremos agregar una pizca del estilo toscano en nuestros ambientes.
Granito, caliza o mármol son tres opciones excelentes para agregar en el hogar, siempre pensando en elegir la que más se adapte a las necesidades de cada vivienda. En la imagen podemos apreciar la fachada de una villa toscana, con suelos en piedra, techos altos y vigas de madera, comercializada por la firma Diana Morales Properties, y exhibida en el portal Residential Spain.
El Museo de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, ha montado desde el 6 de marzo de corriente una original y seductora muestra de azulejos históricos. Algunos provienen del siglo XVIII, otros son de origen napolitano con influencias Art Nouveau. Fueron obtenidos de casas históricas de la ciudad, y en conjunto conforman la exhibición que se ha denominado “Los azulejos siguen brillando en Buenos Aires”.
Vale recordar que los azulejos cuentan con amplias potencialidades decorativas en distintos ambientes del hogar, y fueron creados por las antiguas civilizaciones mesopotámicas. Con el tiempo, distintos pueblos los adoptaron por su fácil fabricación y por la multiplicidad de usos que poseen.
La arcilla, empleada en la confección de los azulejos, puede obtenerse fácilmente en todos los puntos del globo. Para fabricar un azulejo se aplica una solución de óxido sobre piezas de barro cocido, que al fundirse se vitrifican y dan lugar a una superficie de extrema belleza.
Como se destaca en la muestra, las primeras cerámicas llegaron a la Argentina desde España, pero con el correr del tiempo las procedencias se fueron multiplicando, y la riqueza de los azulejos creció junto a esta unión de culturas. Para disfrutar de azulejos creativos (foto)y de otras producciones artesanales, es posible visitar la web de Los Artesanos.
La naturalidad, simpleza y transparencia del estilo rústico lo transforman en una de las opciones decorativas más empleadas en los hogares. Asimismo, su importancia trasciende las modas y lleva siglos sobreviviendo en nuestras casas, observando como otros estilos sucumben o quedan arcaicos y, en consecuencia, pierden interés.
Nacido como una forma concreta para embellecer ambientes sin necesidad de contar con grandes sumas de dinero o amplios conocimientos estéticos y artísticos, el estilo rústico busca la comodidad y brinda valor a los objetos creados en forma artesanal. En la madera o el hierro, entre otros, encuentra los materiales ideales para desarrollar sus propuestas en diseño, decoración e interiorismo.
Si estamos buscando un estilo para nuestro dormitorio, y queremos dotarlo de una personalidad concreta, la decoración rústica es una buena opción. Las camas con dosel y la madera de arce, por ejemplo, son algunos de los objetos y materiales que podremos implementar. De esta forma, tradición y calidez artesanal se combinarán en nuestro cuarto.
Los muebles en caoba o pino, quizás envejecidos, los detalles decorativos pintados a mano, el hierro forjado, textiles naturales y otros complementos y objetos de aspecto crudo, sin ser sometidos a ningún tratamiento, son otras características que debería cumplir un buen dormitorio rústico. En la imagen podemos apreciar un ejemplo de la firma Limia Interior.
Cobró fuerza en la segunda década del siglo XX, y hoy impregna claramente tendencias contemporáneas como el estilo minimalista. Se trata del funcionalismo, que como parte del movimiento racionalista fue aplicado a la industria del mueble, buscando formas claras y simples, colores puros y eliminando todo aquello que sea innecesario para las necesidades concretas, útiles y prácticas de cada pieza.
En ese marco, el funcionalismo holandés desarrolló su propio camino, con una fuerte impronta personal que puede rastrearse en movimientos como De Stijl, en la llamada Escuela de Ámsterdam o en creadores como Gispen. Con las lógicas diferencias que existen entre cada representante, el funcionalismo holandés se caracterizó en líneas generales por buscar muebles, complementos y objetos que prescindan de los adornos y persigan una extrema funcionalidad y practicidad.
Aprovechando los sistemas mecánicos, el funcionalismo holandés priorizó la resistencia y calidad de los materiales y estructuras, junto a la correcta adaptación de la pieza a las necesidades del cuerpo humano, en muebles como por ejemplo sillas sin patas traseras, con gran utilización del acero. La honestidad y simpleza del diseño eran algunas de las características que llamaban la atención del funcionalismo holandés, y que aún hoy son destacadas en todo el mundo.
En la foto puede apreciarse un claro ejemplo de estas búsquedas. Se trata de una silla denominada Karel Doorman, una creación del diseñador holandés Rob Eckhardt. Se caracteriza por la simpleza de sus líneas y la comodidad buscada, gracias a un sistema que permite a los usuarios adoptar distintas posiciones, de acuerdo a sus necesidades. El modelo es actualmente comercializado por la firma Bonluxat.
El agrupamiento de tonos y colores en distintas gamas es muy importante para combinarlos con efectividad a la hora de planificar la pintura de las paredes del hogar, o para elegir adecuadamente los colores de los objetos y complementos necesarios para decorar un ambiente.
Dos de las gamas con gran uso en el ámbito de la decoración son las de los colores fríos y cálidos. En el primer caso, resultan ideales en hogares con luz cálida o tenue, y se obtienen mediante la mezcla de azules, violetas y verdes. Los colores cálidos, en tanto, son más aconsejables para casas con gran intensidad de luz solar y provienen de las distintas combinaciones de amarillo, rojo y ocre.
Los otros dos grandes grupos son los colores mixtos y los pastel. Los mixtos se obtienen mezclando tonos cálidos y fríos, predominando en ellos las tonalidades grisáceas. Sin dudas, son ideales para estilos decorativos más estructurados y formales. Cuando hablamos de tonos pastel, por otro lado, nos referimos a aquellos en los que domina fuertemente la combinación del blanco con otras tonalidades.
Es que el color empleado en beneficio de los ambientes es una cuestión básica en decoración e interiorismo, que influye fuertemente en todos los ámbitos relacionados, como por ejemplo el mobiliario. En la foto inferior, podemos ver una propuesta de la firma Modulk. Son muebles que se guían por el concepto de modularidad, y que mediante un sistema de superposición de películas de color permiten optar entre una amplia diversidad de tonos, siempre con el objetivo de combinarlos adecuadamente.